El arte de acompañar
Acompañar no consiste solamente en ayudar o cuidar. Significa reconocer a cada persona con discapacidad intelectual y del desarrollo como alguien con una historia, una identidad, intereses, preferencias y una manera propia de estar en el mundo. Implica respetar sus tiempos, valorar sus decisiones y ofrecer oportunidades para comunicarse, elegir, participar, aprender y disfrutar de experiencias significativas.
Muchas de esas oportunidades nacen en las actividades de todos los días. Preparar una comida, escuchar música, jugar, salir a caminar o conversar pueden convertirse en experiencias significativas cuando respetan los intereses, las posibilidades y la forma de participar de cada persona.
Estas propuestas están pensadas especialmente para acompañar a personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo. No son ejercicios para alcanzar un resultado determinado, sino ideas sencillas que pueden adaptarse a distintas edades, contextos y formas de acompañamiento.
Cada propuesta busca abrir posibilidades: fortalecer los vínculos, ampliar las experiencias y favorecer que cada persona pueda participar de una manera significativa en su vida cotidiana.
En la sección LECTURAS encontrarás artículos que amplían y profundizan muchos de los temas abordados en estas propuestas.
LA COMUNICACIÓN
Comunicarnos es mucho más que hablar. Escuchar, mirar, señalar, elegir y compartir también son formas de comunicarnos.
LA VIDA COTIDIANA
Las actividades cotidianas ofrecen oportunidades para participar, desarrollar autonomía y fortalecer los vínculos.
EL OCIO Y LOS INTERESES
El tiempo libre, los intereses personales y las actividades compartidas favorecen el disfrute, los vínculos y la participación.
LA MÚSICA
La música despierta emociones, favorece el bienestar y crea experiencias significativas.
EL CUERPO
Conocer, cuidar y respetar el propio cuerpo favorece el bienestar, la autonomía y la identidad.