El cuerpo

El cuerpo forma parte de nuestra identidad. A través de él nos relacionamos con el mundo, realizamos actividades cotidianas, expresamos emociones, disfrutamos, descansamos y nos vinculamos con otras personas. Cuidarlo también significa respetarlo, conocerlo y favorecer que cada persona pueda participar en las decisiones relacionadas con su bienestar.

Conocer el propio cuerpo

 

Conocer el cuerpo es un proceso que continúa a lo largo de toda la vida.

Podemos favorecer que la persona:

    • reconozca las distintas partes de su cuerpo;
    • identifique las señales de hambre, sed, sueño, cansancio, dolor o bienestar;
    • descubra qué actividades le resultan agradables o confortables;
    • conozca sus posibilidades y también aquello para lo que necesita apoyos;
    • disfrute de experiencias que favorezcan el bienestar corporal, como el movimiento, el contacto con la naturaleza o el descanso.
Conocer y cuidar el cuerpo

Conocer el cuerpo es un proceso que continúa a lo largo de toda la vida.

 Podemos favorecer que la persona:

      • reconozca las distintas partes de su cuerpo;
      • identifique señales de hambre, sed, sueño, cansancio, dolor o bienestar;
      • descubra qué actividades le resultan agradables o confortables;
      • conozca sus posibilidades y aquello para lo que necesita apoyos;
      • participe en las rutinas de higiene personal;
      • elija, cuando sea posible, su ropa, su peinado o sus productos de cuidado personal;
      • incorpore hábitos relacionados con la alimentación, el descanso y la actividad física;
      • participe en los controles de salud comprendiendo, de acuerdo con sus posibilidades, por qué son importantes.
El cuerpo y la identidad

 

La imagen corporal forma parte de la identidad y de la manera en que cada persona se presenta ante los demás.

Es importante favorecer que pueda:

  • elegir su forma de vestir;
  • expresar sus gustos y preferencias;
  • cuidar su aspecto personal si así lo desea;
  • ser reconocida y respetada por quien es, más allá de su apariencia o de su discapacidad.

Intimidad y sexualidad

La sexualidad forma parte de la vida de todas las personas.

Hablar de ella con naturalidad, respeto y de acuerdo con las posibilidades de comprensión de cada persona también es una forma de cuidado.

Es importante favorecer que la persona:

  • conozca su cuerpo;
  • aprenda rutinas de higiene e intimidad;
  • diferencie los espacios públicos de los privados;
  • comprenda que su cuerpo le pertenece;
  • pueda decir «no» ante situaciones que le resulten incómodas;
  • sepa pedir ayuda cuando lo necesite;
  • aprenda a respetar su intimidad y la de los demás.

El cuerpo y los vínculos

El cuerpo también forma parte de nuestras relaciones.

Es importante:

  • respetar el espacio personal;
  • pedir permiso antes de tocar a otra persona;
  • reconocer que existen distintas maneras de expresar afecto;
  • aceptar cuando una persona no desea contacto físico;
  • favorecer formas de encuentro que generen confianza, bienestar y respeto.

Otros recursos

El cuerpo que habitamos.  → Leer 

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