Me llamo Julia, tengo 33 años y me encantan las fiestas de cumpleaños. ¿Será porque ahí está todo lo que más me gusta? Bailar, la música, comer cosas ricas, estar con amigos y que todos estén contentos y con ganas de pasarla bien.
Creo que la canción de cumpleaños fue la primera que aprendí a cantar. Mi mamá siempre me canta, desde que yo era muy chiquita. A ella también le gusta la música. Cantando y cantando nos fuimos conociendo y queriendo.
Me gusta salir, caminar, bailar, inventar palabras y estar con la gente que quiero. ¡Ah! ¡Y comer! Comer me encanta. Me gusta estar en la cocina y sentir los olores y el calorcito de las ollas.
Nací con Síndrome de Down y cataratas en los dos ojos. Por eso tuve una época de muchos médicos, estudios y operaciones. Cuando veía un delantal blanco me enojaba y me quería escapar. Después se me pasó… Me fui acostumbrando y ahora hasta algunas cosas me gustan. Por ejemplo, poner la perita en los aparatos del oculista, que me saquen sangre o darme una vacuna. Ya no tengo miedo y me siento bien.
A mí nunca me gustó jugar, o por lo menos no jugar a los juegos que le gustan a todos. Puedo hacerlo un ratito, más por estar acompañada que por otra cosa. Pero la verdad, la verdad, es que yo juego a mi manera: a veces dando vueltas, golpeando, haciendo juegos con palabras, preguntas, ruidos y cosquillas.
Las palabras me divierten. Siempre me invento alguna: papurri, papurrequia… No sé, algunas hasta me hacen reír. También me gusta que me hablen y que me respondan. Yo algo hablo, también a mi manera. Me gusta cuando me entienden. A veces no sé qué me pasa y se me da por repetir y repetir las cosas, hasta que termino medio mareada.
Aprender cosas nuevas me lleva mucho tiempo, pero al final muchas cosas nuevas voy aprendiendo. Otras no, y eso me enoja. Tardé bastante en caminar, en dejar los pañales, en comer sola y en esperar. Eso todavía me cuesta. Vestirme, un poco puedo. Hay muchas cosas que puedo hacer si me dan una mano, una ayudita.
Me encanta salir a caminar con el changuito para llevar los reciclables a la plaza. Tengo una acompañante que me ayuda mucho y juntas la pasamos muy bien. Ella tiene paciencia, espera que yo haga las cosas como puedo y, cuando estoy muy nerviosa, deja que se me pase y me da un abrazo. Yo la quiero mucho.
¡Ah! Me olvidaba… Lo que más, más me gusta ahora es ir a bailar a una discoteca de verdad, con luces de colores (aunque yo ya estoy ciega) y música fuerte. ¡Me encanta! Además van mis amigas. Espero ansiosa el sábado del mes para ir a La Salsera y encontrarme con Roger, con Mica, con Zoe, con Facundo y más amigos. Aparte, siempre se festeja algún cumpleaños. ¡Somos tantos!

Ahora me cansé. Después les voy a seguir contando cosas de mi vida y les voy a mostrar más fotos mías.
Hasta otra vez.