La admisión

Puerta blanca entreabierta que simboliza una entrevista de admisión y las oportunidades de acceso para una persona con discapacidad.

Julia nunca escupe. Jamás.

Pero una vez, durante una entrevista de admisión, empezó a escupir de golpe mientras yo respondía preguntas sobre conductas, autonomía y posibilidades de adaptación.

Del otro lado de la mesa, las miradas empezaron a cambiar. Yo también la miraba sorprendida y le decía en voz baja que no lo hiciera. Ella seguía escupiendo.

Y en un momento pensé, casi tentada de risa:

—Bueno… evidentemente algo de todo esto no le está gustando.

Por supuesto, no le dieron la vacante.

Julia nunca volvió a escupir.

Scroll al inicio